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HÁBITOS NAZARENOS

La cofradía de Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores, desde que se tiene información, siempre procesionó con túnica morada ceñida a la cintura por cíngulo de cuerda y capuz de verduguillo para la cabeza. Al crearse la Hermandad de la Pasión y el Santo Entierro en 1940, la cofradía se integra en ella y asume su hábito; éste, ejemplo de la uniformidad del nacionalcatolicismo de los años cuarenta de la pasada centuria, se copia de la sevillana hermandad de los Gitanos. Túnica blanca, cíngulo de cáñamo, capuz muy alto de color morado. Escudo de la asociación en el peto del capuz y lado izquierdo del hábito. En el escudo del capuz el número que cada cofrade tenía en la Hermandad por riguroso orden de antigüedad. La cruz del Santo Sepulcro, es también “importada” de las Damas de la Soledad de la vecina capital de Pamplona.

El 13 de febrero de 1969, se presenta en asamblea general el nuevo hábito de la cofradía que, como el paso y las andas, ha sido diseñado por el artista local Alejandro Narvaiza Rubio. Se presentaron tres telas de diferentes colores: pardo, verde oscuro y granate oscuro. Finalmente se decanta la cofradía por el color marrón- pardo, capuz de verduguillo blanco, conocido por los cofrades como “la servilleta”, guantes blancos, escudo de la Hermandad de la Pasión y el Santo Entierro en el lado izquierdo del pecho y cíngulo de cáñamo, esparto o yute, único elemento que se mantiene del anterior hábito. El color marrón, unión hombre- tierra, aportando estabilidad y realismo; el color blanco en la cabeza, símbolo de la perfección. Se une al color gris de las primeras varas de portar y las horquillas de los portadores; color sin fuerza pero que aporta responsabilidad, constancia y disciplina. Dicho hábito será el de la cofradía hasta el Miércoles Santo del año 1983; ese día, el 30 de marzo, la cofradía estrenaba hábito. Se había decidido cambiar el estrenado en 1969 y diseñado por Alejandro Narvaiza Rubio, imaginero que realizó la figura del actual paso titular.

El cambio, hasta el hábito completo que se procesiona hoy en día, fue gradual. No se hizo de repente. Primero se cambió la túnica. Pasó, del color marrón o tierra, al morado. La cofradía, tras el cambio del año 69, volvía a los cánones cofrades más tradicionales y ortodoxos. No olvidemos que el color morado ha sido referencia en las cofradías cuyo titular es la figura de Jesús portando la cruz, ya que fue, allá por el siglo XIV, cuando la primitiva hermandad de los Nazarenos de Sevilla, optó por el color morado para acompañar a los hermanos de luz y de disciplina en la salida de su imagen titular. Aun así, el proceso fue lento. Los botones del hábito se dejaron de plástico estando a la vista. Los guantes siguieron siendo blancos y se mantuvo el capuz antiguo de verduguillo blanco, durante unos cuantos años.

El escudo de la cruz de Jerusalén se mantuvo en el pecho izquierdo de los cofrades y también se mantuvo el cíngulo de cáñamo. El hábito fue estrenado por la banda de tambores y cornetas en la procesión del Viernes de Dolor en la que participaba acompañando a la Dolorosa de la iglesia de Santiago. También el Domingo de Ramos salió la banda de tambores y los hermanos infantiles. El primer día que salió toda la cofradía en pleno será el ya referido Miércoles Santo en la procesión del Encuentro.

El veintitrés de marzo de 2005, la cofradía estrenó el capuz que, a día de hoy, supuso la última modificación del hábito. A principios de los años 90 se cambia el capuz por uno de raso blanco con el escudo de la Hermandad en el frontal. Posteriormente se puso una cinta a modo de corona, ya que, a diferencia de la servilleta, no se podía fijar en la cabeza y, sobre todo, para los portadores, era muy incómodo ya que se movía mucho y prácticamente no se podía ver al portar el paso.

A principios del siglo XXI, se decidió recuperar el capirote, tal y como se había llevado cuando la cofradía usaba el hábito de la Hermandad. Se cambió el color y se puso de color morado, se cambiaron los botones para que fueran morados y los guantes negros, manteniendo el cíngulo de cáñamo, como único elemento que recuerda los tiempos antiguos de la cofradía. En el capuz se puso el escudo de la cofradía bordado. Añadir que la cofradía nazarena es la única hermandad logroñesa que no porta capa. El capirote tiene su origen en el que portaban los condenados por los tribunales de la Inquisición y que eran obligados a portar, junto al sambenito, en el paseo por las calles de la ciudad previo al cumplimiento de la sentencia; de todos modos, algunas nuevas teorías, indican que pudo ser al revés y ser la Inquisición la que copió a las hermandades penitenciales de la época. De este modo se configura el actual modo de procesionar de nuestra cofradía.